viernes, 20 de febrero de 2015

Citizenfour, de Laura Poitras.


  Citizenfour de Laura Poitras no se parece un documental, o al menos, no a aquellos que pasan por H2 ( History Channel 2) ; tiene el alma y el contenido de uno,  pero la forma de una película. Y es por eso qué, ya conociendo la historia de Snowden, me intereso más por resaltar el impresionante aspecto técnico del documental y la gran forma que tiene de narrarnos la historia: esta es una manera totalmente dinámica de contar un hecho real, sin quitarle el peso que tiene en verdad, es más, hasta es más fidedigno a las situaciones y la tensión de la realidad que los documentales a los que estamos acostumbrados. Sentimos el peso y la energía que tiene el tratamiento de las revelaciones de Snowden a Greenwald en los medios televisivos estadounidenses, la firmeza de la respuesta de Obama,el poder de los metadatos, entre otros. Evidentemente esto tiene fuerza porque es un tema actual, pero sin la adecuada dirección, el documental no hubiese tenido el mismo efecto. La obra de Poitras se centra en Snowden y no deja espacio, lamentablemente, para mostrar las respuestas a sus revelaciones a lo ancho del globo. Creemos que hubiese sido interesante mostrar como repercutió esta noticia en países opuestos a Estados Unidos como Cuba o Venezuela, siendo el primero un estado policial,tal como afirmó Andrés Oppeheimer, donde la vigilancia es más severa. Sin duda contarnos como sin privacidad no hay libertad ( y a la vez como el control es vigilancia) y como se ha vuelto más que sencillo para las agencias penetrar en la vida privada de las personas componen el eje central de la historia    
                                            
  Desde nuestra perspectiva, al documental le faltó,tanto por cuestiones informativas como estéticas, la entrevista que hicieron los mismos periodistas a Snowden en 2013.

 Nos queda decir que para grandes y pequeños periodistas, Citizenfour se alza como una parada obligatoria. Por sus aspectos técnicos que cualquier estudiante que esté interesado en el periodismo audiovisual sabrá valorar, por su magistral dirección, y por último y más importante, por el tema, que es nada más es el de los derechos civiles básicos que cualquier ciudadano del mundo debe estar interesado en proteger.






lunes, 9 de febrero de 2015

Pyongyang o la inesperada virtud del cómic periodístico.

   Me acerqué a este cómic por pura casualidad, cuando buscaba recomendaciones para nuevas lecturas de material independiente. En el blog Labortorio de sueños,  me topé con un análisis de una rama del noveno arte que desconocía para mi vergüenza personal: el cómic periodístico. Más aún fue mi vergüenza ( y sorpresa)  cuando cuando mi querido Maus de Art Spiegelman se encontraba dentro de éste subgénero. Entre los ejemplos que citaba el blog, me llamó la atención el de Pyongyang, una obra sobre la dictadura totalitaria de Corea del Norte que, y ya que andamos de sorpresa en sorpresa, no estaba escrita ( ni dibujada) por un periodista o historietista profesional, sino por animador de Canadá: Guy Delisle, nacido en Quebec en 1966. La obra relata el viaje de Delisle por el país de Kim-Il-Sung y se balancea perfectamente entre las libertades robadas del país asiático y las bromas y buen humor del canadiense. ¿Porque hablamos de la inesperada virtud del cómic periodístico? Porque, dada su propia naturaleza de arte secuencial, el cómic no logra ser tan profundo como una novela o un ensayo de mismo  número de páginas , pero sí nos permite conocer más que suficiente del régimen norcoreano sin tener que invertir tanto tiempo en su lectura y contemplación.

Para todos los que se quedaron pensando con lo que pasó el año pasado con la película The Interview, esta es una lectura ideal. Para todos los que quieran seguir leyendo a Delisle después de Pyongyang, recomendamos fervientemente desde aquí su trabajo en Shenzhen, aunque allí resalta más el carácter de cómic de entretenimiento y comedia que el de cómic de investigación periodistica.




Chanti, el rostro actual de la historieta humorística argentina



El famoso historietista mendocino nos concedió una entrevista para hablar sobre los inicios  de su carrera, sus influencias y su gran obra: Mayor y Menor.


Son los días finales del 2013 y me estoy tomando un café en mi computadora esperando a que Santiago González Riga, más conocido como Chanti, se conecte a Skype para poder empezar la entrevista. He conocido su obra desde chico, y todavía la sigo disfrutando, razón por la cual decidí armar esta charla. Cuando se conecta, empezamos rápidamente y mis ansias se disipan con la primera pregunta.

-Cuáles fueron sus inicios en el mundo de la historieta?

Bien, empecé desde muy chiquito, siempre me gusto dibujar pero tenía como principal pasión el contar historias con el dibujo. Antes de leer o escribir ya estaba haciendo historietas, mientras mi hermano me llenaba los globitos. Leía desde las revistas de Disney, a las Billiken; había una revista que me gustaba mucho  que venía del mercado franco-belga llamada Spirou, que era del estilo de la Asterix y fue la que me hizo el “clic” en mi cabeza para que me decidiera vivir de eso.
 Más tarde llegué  a leer cosas como El Eternauta, la Tony;  historietas más para grandes. De Fontanarosa, con Inodoro Pereyra y Boogie el Aceitoso, saqué la forma de contar historias humorísticas, mediante la cual no se hace un chiste de un solo cuadro sino una historia que se va continuando; para decírtelo de otra forma el chiste no está en el último cuadro sino en toda la historieta.En mi adolescencia ya me interesé mas por la literatura, ya por libros con temática de terror, como los de Stephen King, o de fantasía, como los de Tolkien; sin embargo jamás llegue a interesarme por el cómic americano, porque siempre me han parecido obvios lo guiones; con el bueno, el malo que siempre están en un bucle interminable. Me gustó tanto El Eternauta ya que se salía del convencionalismo súperheroico. En el fondo, si te fijas, son todos lo mismo, ya que siempre está el trauma madre que originó todas sus segundas personalidades.
En mi infancia, los profesores, salvo uno o dos, trataron que no hiciese historietas, ya que era(o es) considerado un entretenimiento menor, algo previo a los libros.

-¿Cuáles fueron y son sus maestros?

Mira, como te contaba esta revista de Spirou y su dibujante, Franquin, fueron los que me nutrieron por mucho tiempo. Te puedo nombrar también a Fontanarosa. Ellos me enseñaron en lo que es lo mío, la historieta humorística, no el humor gráfico. Pero también es verdad que uno se nutre de todo lo que lee, no solo de sus favoritos; sin embargo tengo autores como referentes para mí, gente como Bill Watterson, de la tira Calvin and Hobbes. Sigo apreciando su trabajo y diciendo que a mí me gustaría hacer algo así.Con Quino no me siento muy identificado,  ya que él hacía más cosas mudas e historietas donde el chiste está en la última viñeta, cosa que a mí no me gusta; él hace cosas autoconclusivas y a mí lo me interesa es contar una historia. Pero no te confundas, lo considero un capo total, es uno de los máximos referentes de nuestra historieta.



Calvin and Hobbes, un modelo a seguir para Chanti

-¿Cómo se inicia en el mundo profesional?

Cuando termine la secundaria, no sabía qué hacer, y tampoco tenía a nadie a quien preguntarle sobre cómo iniciarme en el mundo profesional de la historieta, así que, por consejo de mi papá, seguí Diseño Grafico. Mientras cursaba esta carrera publique mis primeras historietas; a los 21 años tuve una en el suplemento infantil de San Juan llamada Mate y Bombilla, que trataba justamente de las aventuras de un chico apodado Mate y su lagartija llamada Bombilla. Estuve como cinco años publicando allí mientras viajaba a Buenos Aires a golpear las puertas de los editores con mi carpeta de trabajos bajo el brazo. Si hubiese habido Internet en ese tiempo se me habría facilitado mucho la cosa (risas). Muchas puertas ni siquiera se abrieron, pero otras sí, como fue el caso de las de Billiken y el diario La Prensa. En Billiken publiqué hasta el 2001. Años más tarde, me llaman de la revista y me proponen hacer La Valijita y crear a sus personajes. Fue allí donde nació Facu y Café con Leche.
Ya son 10 años con Facu y Café con Leche y Mayor y Menor, he conseguido publicar en España y Estados Unidos, y empecé a realizar proyectos de libros educativos.



Mate y Bombilla, La primera historieta de Chanti

-¿Cómo surge su obra más importante, Mayor y Menor?

Surge de ver a mis sobrinos, el menor no puede vivir sin su hermano y viceversa, por más celoso que esté de él. La relación amor/odio entre los hermanos fue lo que me gustó y resultó mi llave para hacer una historieta sobre chicos. Cuando los vi dije que el protagonista no iba a ser uno de los dos hermanos, sino la relación entre ellos. La forma de pensar de los chicos es otra cosa que me encandiló para hacer la historieta. Hice unas cuantas y las mantuve en stand-by hasta que apareció Rumbos y comenzamos a publicarla allá por 2003. Hasta que llegó esta revista, solo había hecho dos historietas de Mayor y Menor, ya que para mí solo tiene sentido hacer historietas cuando esta el lector, ya que no trabajo para mí sino para ellos.

-¿Le ha sorprendido el éxito de su obra?

Sí, y estoy agradecido a Rumbos por eso. También me gusta que la lean gente de todas las edades, desde chicos que comienzan a leer, a ancianitos. Además leen Mayor y Menor gente de diferentes estratos y sexos, lo cual también es muy gratificante. Me han escrito desde monjas hasta pilotos de avión, para que te des una idea. Rumbos ha sido parte fundamental de esta diversificación.

-¿Era su objetivo llegar a publicar también para adultos?

Algunos me cuentan que leen Mayor y Menor porque les hace recordar a cuando ellos eran chicos o a sus propios hijos. Yo sin darme cuenta había hecho algo que era de muy rápida identificación para los adultos.

-Una característica notable de Mayor y Menor es que tiene continuidad.

Sí, me gusta que crezcan los personajes, desde el principio ha sido mi intensión. Como lo que hago es contar una historia, el que crezcan es primordial. Hubo un tiempo en el cual se estancaron los personajes, pero con este giro del nacimiento de la hermanita de Nacho y Toby la historia se refrescará. Te digo que me resistí un tiempo a este cambio, porque le quitaba el titulo de menor al Toby, lo que me daba un poco de pena, pero el papel de hermano del medio era muy interesante como para dejarlo pasar.

-¿Tiene algún personaje preferido de Mayor y Menor?

El que más me gusta,  como personaje y para dibujar, es el Toby ya que es como calladito y cada tanto tiene esas salidas como graciosas, fruto de su ingenuidad. Pero con quién más me siento identificado es con Nacho, ya que piensa mucho de lo que yo pienso, es muy parecido a mi yo niño, pese a que no soy hermano mayor.

-Como curiosidad, ¿de donde surgen los nombres de los hermanos?

De mis sobrinos, tengo un sobrino que se llama Toby y otro que se llama Nacho, aunque no son hermanos.

-Muchas gracias Chanti, ha sido un placer.

Gracias a vos.